Decir adiós por amor - Romina Sacre
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Decir adiós por amor

Es bueno preocuparse de otras personas y de sus sentimientos, pero también es esencial cuidar de nosotros mismos. A veces, para cuidar de nosotros mismos, necesitamos elegir. 

Lo que acaban de leer es un fragmento de uno de los libros que más me han ayudado a entender la vida. Se llama “El lenguaje del adiós” de Melody Beattie y lo tengo en mi buró. Todos los días puedes leer un pensamiento acerca del dejar ir, porque, ¿qué tan difícil es soltar?

Muchas me han escrito preguntándome cuándo va a salir el nuevo post con E y tristemente les doy la noticia de que por el momento (uno nunca sabe) ya no habrá más capítulos con él porque hace unos días tomé la decisión de cortar. Los motivos específicos de nuestro rompimiento no puedo contárselos (por respeto a él) pero sí les digo que estoy muy tranquila con mi decisión.

Llevo tres años y medio en terapia, en un proceso de sanación y aprendizaje muy fuerte donde me he enfrentado con mis mayores miedos e inseguridades, donde he tenido que perdonarme, aprender a perdonar, a poner límites, a amarme, a respetarme y a no permitir que alguien más destruya mi paz mental. Hace tiempo le dije adiós a las personas nocivas, a las relaciones destructivas, a las mentiras, a la manipulación, al chantaje y a la negatividad. No digo que ahora mi vida sea perfecta, no. Tengo un millón de cosas que trabajar pero eso sí, trato de siempre ser mejor cada día.

No seré muy exigente con varias cosas al conocer a alguien, pero sí, en este momento de mi vida, prefiero estar sola a cargar y lidiar con los problemas de la otra persona, sobre todo si esa persona no está consciente y no está dispuesta a crecer. Desde mi relación pasada entendí que la gente no cambia –a menos de que ellos quieran cambiar– y que si esa persona no está interesada en enfrentarse a sí misma, yo no soy absolutamente nadie para interrumpir su proceso.

Fue un tanto difícil tomar la decisión. Fueron días de pensar si iba a hacer lo correcto o no, sin embargo gracias a ese proceso que les platiqué, me he vuelto bien mala para hacerme pendeja y que bueno la verdad. Soy muy honesta. Me caga mentirme y pretender que las cosas funcionan cuando no. Duelen las expectativas que por más de que no debes pensar en el futuro es casi imposible cuando estás ilusionada con alguien porque la neta, es que sí me veía con él. Me clavé muy rápido pero no me arrepiento de absolutamente nada. Al contario, que chingón que lo di todo. Le entregué mi mejor versión hasta que hubo cosas que ya no me latieron y entonces empecé a sentirme insegura, incómoda y a ponerme a la defensiva. En vez de que fluyera nuestra relación, discutíamos de las cosas MÁS pendejas de la historia y me pasó algo súper curioso:

Estos últimos meses, he estado tratando de bajar de peso y por más que comía bien y hacía ejercicio nada más no veía cambios. Hablé con mi Health Coach, Claudia Zaragoza, y le comenté mi situación. Llegamos a la conclusión que mi cuerpo estaba angustiado y protegiéndose. Qué loco, ¿no? Para que vean que todo está conectado.

Corté con E por teléfono (que oso no mamen) y me solté a llorar mal pedo. Él obvio se sacó de pedo cabrón y me dijo que cómo era posible que dijera que lo amaba y que a la vez dejara morir tan rápido nuestra relación. Les juro – y se lo dije- que no es falta de amor. Lo adoro, muy muy cabrón, el amor no se va así de la nada, pero por los madrazos que me he dado y por la experiencia, la razón y la mente juegan un papel súper importante y al ver todas estas situaciones que no me latían, preferí cortar por lo sano antes de que yo terminara hecha popó. A lo mejor soy muy egoísta o a lo mejor soy muy realista, pero primero estoy yo, después yo y al final yo. Punto. Yo ya viví relaciones donde me he hecho pendeja, donde han destruido mi autoestima, donde nos gritábamos, donde pinté el cuerno, donde me pintaron el cuerno, donde nos manipulábamos, donde no me daban mi lugar, donde mentía, donde nos odiábamos… No mis paleras, yo ya no quiero NUNCA JAMÁS estar una relación mierda.

No me arrepiento de nada, al contrario, le doy las gracias porque me demostró que todavía tengo la capacidad de enamorarme (porque el año pasado pensé que nunca jamás en la vida iba a volver a clavarme con alguien). Me la rifé con todo y me callé la boca cuando yo era la primera en decir que las relaciones de larga distancia eran una pendejada. Fue poco tiempo, pero como lo he dicho mil veces, te puedes divertir más con alguien en una noche que en un año de relación. No es cantidad, es calidad y E me demostró que cuando alguien quiere estar contigo hace hasta lo imposible para verte. E puso un estándar bastante alto en mi vida y creo que la próxima persona con la que salga debe ser una MAMADA de hombre porque yo ya no me voy a conformar con lo primero que se me ponga enfrente. Yo ya no quiero relaciones vacías. Quiero un compromiso -no estoy hablando de matrimonio porque eso me vale madres- pero sí una persona que esté trabajando en ella misma para ser mejor persona.

Ya sé que les encantaban mis historias de amor pero seguramente habrán más y créanme que no voy a dejar de compartírselas. A lo mejor por un rato serán sólo mías pero estoy muy emocionada por lo que viene. Estoy muy en paz, orgullosa de mi decisión y por ver las sorpresas que me tiene preparada la vida.

Las mantendré informadas mis paleras. Gracias por siempre demostrarme su cariño y por sus comentarios tan chingones.

Las adoro muy, muy, muy cabrón.

Comentarios

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2 Comments
  • Juliana Tress
    Posted at 21:37h, 25 March Reply

    mujeron ❣

  • Mariana
    Posted at 01:45h, 27 May Reply

    Que onda Romina? Habia leído algunas de tus historias y ahorita que me topo con esto me identifique bastante y quiero felicitarte por tomar esa decisión. La neta son decisiones super difíciles de tomar pero a la larga nos sirven para bien. Sigo en el proceso de sanación porque termine con el queriéndolo y siendo el amor de mi vida pero la neta esta muy cañón estar con alguien que no tiene el compromiso contigo y de igual forma como dices no es el matrimonio sino el compromiso con tu pareja. Ami me paso que baje de peso, pleitos, inseguridades, hasta llegar al punto en el cual no me sentía yo, estaba perdiendo mi esencia. Pensaba que eso era estar feliz pero la neta no y de todas maneras nunca agarro la onda, terminamos y el wey salia con viejas y así horrible. Cada día me siento mejor de tomar la decisión de no estar con esa persona y aunque duela uno no se puede conformar con personas así. Te felicito por tu blog esta padrisimo que escribas tus anécdotas de la vida a muchas nos sirven leer y escuchar que existen otras niñas pasando por cosas similares.
    Mejores personas vendran! Saludos desde Mexicali.

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