El amor en París - Romina Sacre
2207
post-template-default,single,single-post,postid-2207,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

El amor en París

Esta es la segunda parte de mi historia de amor con E. Si quieren leer la primera parte, hagan click aquí. 

*****

25 de diciembre de 2015

Iba en el tren de regreso de Strasburgo pensando que mi sueño más pinche cursi se iba a cumplir: estar con E en París. De verdad, no podía creer que estaba a unas cuantas horas de verlo otra vez.

Para serles sincera, una parte de mí que pensó que no se iba a animar, pero aparentemente cuando me mandó el mensaje el 20 de diciembre, era cierto.

Lo alcancé a las 8:00 pm en el W Hotel que está a lado de la Ópera. En cuanto lo vi, me lancé a los besos. Ya lo extrañaba. Extrañaba su olor, sus abrazos y todo él. Ya quería tenerlo enfrente de mí. “Podemos romancear todo lo que quieras en el Uber, pero tenemos que estar en el restaurante a las 9 en punto”, me dijo E, quien se había puesto un traje para nuestra cena romántica navideña.

E había hecho reservación en Epicure, uno de los restaurantes más cabrones de París. “Nada más espero que no sea de tiempos”, le dije, porque deben saber que me cagan esos restaurantes que te dan canapés, a mí sí me gusta comer bien, no bocadillos ni espuma. “No, no, éste no es así, te va a encantar”, me respondió.

Una de las cosas que más me gustan de E, además de sus pecas en la espalda, sus ojos azules y su sonrisa, es que le encanta comer bien, y yo, que soy bien tragoncita, pues soy feliz de tener un novio que disfrute lo mismo (porque no crean, ya anduve con uno que sólo comía ensaladas y pollo hervido, ¡guácala!).

Epicure está dentro del hotel Le Bristol, que está megaelegante y lujoso (ya saben, que si muchas alfombras, que si mucho dorado). Llegamos al restaurante y el lugar estaba hermoso. Luz tenue, los meseros en esmoquin y todos te reciben con una sonrisa sutil. El restaurante no estaba muy lleno, supongo que porque era 25 de diciembre (también por eso fue fácil la reservación, porque si no tienes que hacerla con un mes de anticipación). Nos sentamos y, cuando puse mi bolsa a mi lado, la amable hostess me dijo: “Madame, su bolsa la puede poner de este lado”. Volteé y había un silloncito especial para la bolsa. Ay, ¡es que una no está acostumbrada a lugares de tan alta categoría! Le dije “merci”.

Un bien vestido mesero nos trajo las cartas. TODO se veía magnífico, con razón tiene 3 estrellas Michelín. Pedí el Stuffed Macaroni con trufa negra, alcachofa y foie gras, y pues ni pedo, tuve que romper mi dieta de sólo pescado. ¿Saben? Me encantaría tener el talento para describir con palabras a lo que sabe la comida, pero soy pésima, así que sólo les voy a decir que ese platillo era un orgasmo al paladar, es más, podría atreverme a decir que fue casi igual al mejor sexo que he tenido en mi vida, ¡imagínense eso! E pidió de plato fuerte la paloma e incluso me atreví a probarla: hace mucho que no comía carne, pero en esos lugares, ni modo que le hagas el fuchi. Sabía a gloria. Pinche paloma deliciosa.

IMG_1596

E como #hashtagblogger le tomó foto a su whipped egg uni. Mi plato se ve al fondo. 

Ir al Epicure no sólo es ir a comer, es toda una experiencia por el servicio, por la decoración de los platillos, el lugar, ¡todo! Llegó la hora del postre (nuestro momento favorito) y E pidió el Priceless Nyangbo Chocolate, que es una ruedita de chocolate con decoraciones doradas, y yo pedí el Lemon from Menton, que era más fresco y, según yo, más natural. Digo, es limón con algo de pera, así que cuenta como ensalada de frutas, ¿no?

IMG_0921

Para cerrar la noche, yo me pedí un té y E, un espresso. De pronto llegó una damita con un carrito que traía bombones, macarrones y otros dulces. “¿Se les ofrece alguno?”, preguntó. Acababa de comer alrededor de 15 cucharadas de azúcar que venían en mi postre, pero la tira de bombón se veía deli. “Bueno, un poquito de bombón”, le respondí. Digo, la señorita venía emocionada a ofrecer sus productos, ni modo que fuera yo grosera, ¿verdad? Ante todo la buena educación, chingao.

IMG_0920

L’amour 

Salimos del Epicure como a las 12 am. El clima estaba muy a gusto, así que decidimos bajar la cenita con una caminata por las calles de París. Ustedes, que ya me conocen, saben que soy una cursi melosa de lo peor, así que estar agarrada de la mano de E en París fue de los momentos más románticos de mi vida. Pensaba que soy muy afortunada de poder compartir este tipo de experiencias con alguien, sobre todo con alguien que me quiere y que está enamorado de mí. E es lo más consentidor y le hace feliz verme feliz.

Caminamos por Avenue de la Paix para llegar al hotel y cuando ya estábamos acostados en la cama le dije: “Qué bueno que sí viniste, ya te extrañaba”, le dije. “Yo también, bonita, ¿me haces piojito?”, me respondió. Apagamos la luz y lo abracé toda la noche.

26 de diciembre de 2015 

Nos despertamos un poco tarde, pero estábamos cansados y no todos los días tengo oportunidad de quedarme en la cama un ratito más con mi novio, así que me valió y salimos del hotel como a las 2:30 de la tarde.

IMG_0913

La Ópera de París

No habíamos comido y nos moríamos de hambre. El concierge del W nos recomendó ir a brunchear a Très Honoré, un lugar “bastante mono”, como diría mi amiga Dany. Pedimos los calamares fritos para compartir y yo pedí la ensalada de kale, aguacate, semillas de girasol y aderezo de limón. Ya sé, un chirris de hueva mi elección de platillo, pero es que si no luego está difícil subirse los jeans. Ojalá fuera de esas flacas que comen y comen y no engordan, pero si yo no hago ejercicio y no como saludable, ahí les encargo…

IMG_0918

¡Ay, qué bonito!

Fuimos a caminar por la zona. E quería ir de shopping así que lo acompañé a comprarse una gabardina y una sudadera a The Kooples.

Ir de compras con E es todo un tema, porque como ya les había platicado en mi antiguo post, mi novio es un poquito fijado en los detalles y se tarda más tiempo que yo en comprar y en arreglarse, lo cual, aquí entre nos, a veces medio me saca de quicio (ojalá esto no lo entienda). “¿Se me ve bien esta gabardina?”, me preguntaba. Llevaba viéndose al espejo más de 15 minutos. “Se te ve súper bien, te ves guapísimo”, le contesté. “Tú me dices eso porque me quieres”, me respondió. OBVIO SÍ PORQUE LO QUIERO, pero también porque sí es bien guapo. “Me aprieta un poco de los brazos”, le decía E al joven de la tienda. Le trajeron otra talla y, bendito Dios, le quedó, porque yo ya estaba mordiéndome mis uñas de acrílico. Llevábamos en la tienda más de media hora y yo sin nada que hacer. Creo que me eché el catálogo de la tienda tres veces y extrañé como nunca tener internet en mi celular. E y yo somos súper diferentes en ese tipo de cosas. Yo ni me pruebo la ropa.

Tolerancia: clave del éxito en una relación. 

Regresamos al hotel para cambiarnos porque esa noche mi hermana Renata había hecho reservación en La Cevichería, un restaurante peruano. E estaba nervioso y se cambió tres veces de ropa. “¿Me veo bien?”, me preguntó. “Te ves guapísimo”, le decía mientras trataba de apagar la castrante música tipo lounge que ponen en las teles del W. “Es que hoy voy a conocer a tu papá y quiero dar una buena impresión”, me respondió mientras se veía en el espejo. Efectivamente, esa noche le iba a presentar a mi papá y a Hellen, su novia. También iba a conocer a Romain, el novio de mi hermana. ¡Equis, no sé por qué estaba tan nervioso! “No tienes que estar nervioso, todos tienen muchas ganas de conocerte”, le dije para tranquilizarlo. Y era cierto. Es más, mi papá fue el primero en decirme que sí me la rifara aunque E viviera en Nueva York.

Llegamos a La Cevichería, un lugar que bien podría estar en la Roma o en la Condesa. “Mucho gusto”, le dijo E en español a mi papá. “Mucho gusto, Evan”, le respondió mi papá. Yo estaba muy relajada, pero E no tanto. Le preocupaba mucho cómo comunicarse con mi papá porque no habla español y mi papá no habla inglés, por lo que la tuve que hacer de traductora toda la cena. Mi hermana fue la encargada de pedir y nos trajeron a la mesa tiraditos de atún, de salmón y, mi favorito, el tiradito de bar de Ligne Yuzu, el cual pedimos cuatro veces. Todo estaba c-a-b-r-ó-n, es más, sabían igual de buenos que los ceviches y los tiraditos que probé alguna vez en el Osaka cuando fui a Lima. La convivencia de la cena estuvo interesante porque hablamos inglés, español y un poquito de francés (mi papá y E a ratos se comunicaban a señas, jaja). Cerré mi noche con un postrecito (que no me debí de haber dado) y los chavos decidimos seguirla en La Fidélité en Saint Denis.

IMG_0931

Romain, Renata, E y yo #EnTiernos 

IMG_0942

Elegante y tropical

“Una de mis primeras dates con Romain fue aquí”, me dijo Renata. E y Romain andaban platique y platique, lo cual me pareció excelente idea porque así podía echar el coto a gusto con mi hermana, quien cada vez está más hipster. Brindé con una champañita por estar juntos en París y porque la vida es magnífica.

Como nos empezó a dar sed (de la mala) decidimos irnos al depa de mi hermana a seguirla, donde bebimos más champaña y mezcal.

IMG_0894

UPS

Terminamos a las 5 de la mañana porque claramente no tenemos llenadera.

27 de diciembre de 2015 

Amanecí cruda, pa’ qué les miento. Me tomé todas las agüitas Evian que había en el cuarto y no pretendía moverme, pero E y yo moríamos de hambre. Fuimos a un restaurante Thai a echarnos un pad thai y E de plano se echó una chela. Yo no sé como pueden hacer eso, yo necesito primero un jugo o algo, no puedo desayunar cerveza. Caminamos un rato por Champs Elysées y vimos de lejos la Torre Eiffel. “¿Nos tomamos una foto?”, le pregunté a E. “No, es súper cliché”, me respondió. Y hagan de cuenta que me dijo “te ves gorda” porque me mega sentí. “¿Qué te pasa?”, me preguntó después de 10 minutos de que yo traía una jeta del tamaño del mundo. “¿Por qué no te quieres tomar una foto conmigo?”, le dije. “Guapa, no tenemos que documentar cada instante”, contestó.

FullSizeRender

PAPA PAPA RA ZZI 

Mientras hacía mi berrinche en silencio pensaba en que me caga ser esa persona que se siente por todo, pero ya me di cuenta de que cuando tengo novio, me vuelvo extra sensible. ¿¡Por!? ¡Qué oso! No era el fin del mundo que me dijera que no quería tomarse una foto, pero yo me lo tomé muy personal. Se me bajó el enojito como a los 20 minutos (me mamé) y tratamos de entrar a la exposición de Picassomania en el Grand Palais, pero era necesario hacer reservación, así que nos fuimos de regreso al hotel a echarnos una siesta porque la champañita y los gins del día anterior estuvieron fuertes.

Cenamos en familia en un lugar llamado Udon Bistro Kunitoraya. Además de darnos una Saporo helada, pedí un Tempura Udon y estaba muy rico. Supongo que este lugar es muy popular, no aceptan reservaciones y tienes que hacer una fila como de 30 minutos para sentarte porque el espacio es pequeño y la comida, muy buena.

IMG_0963

Regresamos caminando al hotel, que quedaba muy cerca. Llegamos al cuarto y otra vez estaba la música lounge con el video. Eso es lo único medio castrante del W. Me estaba desmaquillando en el baño mientras E me observaba a través del espejo. “¿Qué pasa, guapo?”, le pregunté. “Nada, estás muy bonita”, me dijo mientras me sonreía. Lo abracé y le di un beso.

Amo estar con él, ¿saben por qué? Porque no me aburro, porque siempre es muy divertido y porque a pesar de que a veces me desespera un poco su terquedad y sus obsesiones, tiene otras mil cosas que me encantan. E no es perfecto, pero yo tampoco.

Nos metimos a la cama porque moría de frío. Traté de dormirme porque al siguiente día nos íbamos a Marruecos y nuestro vuelo salía a las 6:15 de la mañana.

#RomiTip: jamás tomen este tipo de vuelos porque en serio te joden las vacaciones.

Antes de dormirme le di las gracias por ser tan lindo conmigo, le dije la suerte que tengo de de haberlo encontrado. “Tú y yo somos perfectos el uno para el otro. Te amo”, me respondió. En esos momentos de vulnerabilidad me dan ganas de llorar de felicidad.

A las 3 am me tuve que parar y antes de irme le di un besito. “Nos vemos al rato, guapo”, le dije. “Te veo en unas horas en Marrakech”, me respondió todo modorro.

Iba en el taxi rumbo a casa de mi hermana pensando que estar soltera era muy chingón, pero que estar con E es mil veces más divertido. ¿Por qué? Porque E es ese mejor amigo al que le puedo contar lo que sea y no me va a juzgar, con el que me cago de risa, al que le tengo toda la confianza. Y sí, es mi amigui y todo, pero al mismo tiempo, amo darle besos y amo la química sexual que hay entre nosotros. (Ya sé que debería de omitir esta última parte, sobre todo porque mi papá lee mis posts, pero es la verdad: cuando hay amor y buen sexo, significa que te sacaste la lotería).

En fin, basta de temas sexuales porque esto es Romina Sacre y no Fifty Shades of Grey.

Hay una tercera parte en Marruecos y después en París. ¿Quieren que se las cuente? Déjenme sus comentarios platicándome por qué quieren saber. Al mejor comentario le voy a regalar este collar de mi línea de joyería Señorito Hat, así que échenle ganas.

corazon 1

corazon 2

Les mando miles de besos, gracias por escribirme y por ser tan paleros conmigo. En serio, los quiero mucho, mucho, mucho.

Comentarios

Loading Facebook Comments ...
9 Comments
  • Helena
    Posted at 18:45h, 12 January Reply

    Porque soy una metiche de tu vida amorosa que me tiene encantada y básicamente porque ya le conté a mi novio y pues no lo puedo dejar picado!!! Jajaja, besos =)

  • Paulina zepeda
    Posted at 19:32h, 12 January Reply

    Solo a la gente tan pinche auténtica le pasan cosas tan chingonas!!!!
    Ya cuéntanos qué, por lo menos yo, jamás estoy cheque y cheque a ver si ya subiste algo más!
    Besos

  • Adriana
    Posted at 19:44h, 12 January Reply

    Tus historias son un boost para mi vida… El saber que hay gente con ondas similares a las mías y qUe a pesar de los Dolores , aún siguen buscando el amor, me hace volver a querer lanzarme al ruedo. Al igual que tú, busco el amor en todo y aunque me han desmadrado, sigo de necia y queriendo que ya me llegue mi E. Voltear hacia atrás y ver que todo lo pasado (bueno y malo) es lo que te lleva a estar en París… Con el hombre que ahora te hace feliz… Priceless!…No importa! Si lo que he tenido que pasar es para estar igual que tú… Que venga más! Puedo con eso y más 😀😀😀 besos y abrazos

  • Betty Aleman
    Posted at 22:03h, 12 January Reply

    Porque nos tienes a todo México, NY, Paris y Marruecos con el chisme a todo lo que da! Esto es igual que esperar a que salgan las temporadas de Game of Thrones! Jajaja
    También porque soy cursi, y cada que leo tus posts, me acuerdo que sí hay historias románticas y que quiero una de ellas ya!!
    Y obvio porque el collar esta increíble y ya se con que me lo voy a poner!!! Tengo el outfit perfecto!
    Un besito! Cuéntanos más!!!

  • Ana Eugenia Saldaña
    Posted at 18:43h, 13 January Reply

    increible todo lo que disfrutaste y ese viaje tan espectacular al lado de la persona con la que haces click en todo, de verdad q no tiene precio!! Estoy picadisimaaa!! Asi q espero no tardes en la siguiente parte, muero por leer!! La verdad tambien por metiche ajajajaja

  • lolis glez
    Posted at 17:22h, 19 January Reply

    Amo tus historias!!! Me da mil gusto verte tan feliz, gracias por compartir!!! Me dejaste picadísima jej arriesgar en el amor vale la pena cuando es la persona adecuada que bueno que te valio la distancia y te animaste!!! Personas asi que hagan latir tu corazon con todas sus fuerzas no se encuentran todos los días!!! Sigue disfrutando tu relacion con e al mil!!

  • Dinorah
    Posted at 18:40h, 19 January Reply

    Espero estar a tiempo para concursar! … Espero escribas la tercera parte por las siguientes razones: 1) me identifiqué con tu historia, es soñadora y me remonta a los cuentos de la princesa y el príncipe azul. 2) N.Y y París son las ciudades preferidas por cosmopolitas y romanticas, el conocerlas de la manera en que tu lo describiste fue genial. 3) Por que la manera en que lo redactaste hizo que me llevarás de la mano en tu historia sin perder el interés y eso fue lo mejor!, bien podrías se una excelente escritora!. Así que estoy en espera de la 3ra parte!!

  • Feliz 2016 en Marrakech – Romina Sacre
    Posted at 18:42h, 22 January Reply

    […] Capítulo 2. El amor en París.  […]

  • E en un lugar que se llamaba DF – Romina Sacre
    Posted at 20:13h, 27 January Reply

    […] estuvimos juntos en Marrakech, Paris y Nueva York, y ahora le tocó a la Ciudad de México ser testigo de mi historia de amor con […]

Post A Comment