Corazón y mente

El poder de una buena amistad

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Celebremos a esas mujeres que nos ayudan a crecer. 

Si de algo estoy muy agradecida es de tener a mujeres que han estado para mi desde hace varios años y que han sido la razón por la que decidí atreverme a hacer las cosas, porque, ¿o no pasa que nuestra amiga es la primera en creer que podemos lograr antes que nosotras?

Les cuento que desde que era niña he sido muy amiguera, y cuando entré a secundaria mi grupito de amigas creció a diecisiete niñas. Sí, un chingo, y las mismas diecisiete íbamos a las plazas, al cine, al antro, a todos lados. Éramos como muéganos. Y a pesar de que han pasado más de 12 años de que salimos de la prepa y que varias han tomado su propio camino, las que seguimos siendo parte de la bolita, sabemos que podemos contar la una con la otra. Mis amigas al ser diferentes, al dedicarse a algo distinto, me han enseñado montones de cosas. Por ejemplo, mi amiga Daniela, quien es banquera, además de ser una de las personas más divertidas que conozco (tenemos conexión pacheca, así le digo cuando vez a alguien y te mueres de risa sin motivo alguno), es estructurada y muy disciplinada. Ella me ha inspirado a cumplir mis propósitos y a no darme por vencida cuando me planteo una meta. Mi otra amiga Mirene, quien está casada y tiene una hija hermosa, es emprendedora y siempre le pido consejos no sólo de amor (bromi) sino de si piensa que un negocio va a funcionar o no. Y por último Jimena es mi amiga que logra lo que se pone en mente. Cuando decidió irse a estudiar su maestría en Barcelona no tenía idea de cómo hacerle pero lo logró y ahora se va a quedar ahí indefinidamente.

Podría echarme un libro completo sobre lo que me han enseñado las mujeres de mi vida pero este post sería eterno.

Sólo quiero hablar de varias cosas a tomar en cuenta:

1.Vivimos en la mejor época para ser mujer así que ya no hay excusas.

2.Paremos de compararnos con las demás. Esa idea de competencia entre mujeres ya fue, así que mejor vean a la de a lado como una GRAN oportunidad de aprendizaje.

3.Trabajemos en nosotras y aceptémonos como somos. Sólo así va a parar la crítica hacia las demás.

4. Quitémonos la pena de preguntar y acercarnos a mujeres que están haciendo algo que nosotras buscamos hacer y si tú eres la persona a la que se le pidió ayuda, pasa el conocimiento y date el tiempo de compartir. Dejemos de pensar que nos van a copiar o a piratear. Cada proyecto, negocio, cosa o lo que sea va a ser diferente porque LAS CREADORAS son diferentes. Así de sencillo.

5. Si queremos que la equidad de género avance, debemos de empezar con nosotras. Eso es a lo que yo le llamo empoderamiento femenino real (no las mamadas que luego les andan vendiendo por ahi).

6. Si la de a lado te causa un sentimiento negativo no lo tapes. No es algo malo, simplemente obsérvalo y en silencio identifica qué es. ¿Es ego? ¿Son tus inseguridades? Al final es tu mente la que te quiere hundir, pero we know my friend que no es real. Si te das cuenta que es una persona con la que no conectas, respétate y pon tus límites, no eches tierra, solo reconoce tus límites.

Hoy démosle las gracias a esas amigas que han estado junto a nosotras en el camino, en las buenas y en las malas, las que nos han escuchado cuando la pasamos fatal y las que celebran nuestros triunfos.

Mis amigas me hacen más fuerte, y eso mis paleras, se llama chingona power.

¡Gracias por leerme!

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