Reinterpreta el fracaso y logra tus metas, ¡ya! - Romina Sacre
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Reinterpreta el fracaso y logra tus metas, ¡ya!

Como sociedad hemos visto el tema de “fracasar” como algo malo pero si nunca intentas nada, jamás vas a aprender como SÍ lograrlo.

Me da toda la emoción del mundo saber que el primer artículo que escribí les haya gustando tanto. ¡A huevo! Eso quiere decir que puedo seguir compartiendo con ustedes un poquito de este mundo fascinante del coaching.

Una de las partes más importantes de la filosofía del coaching ontológico tiene que ver con aprender a notar la manera en la que como seres humanos interpretamos nuestra vida. Somos nosotros quienes creamos nuestra realidad basado en lo que elegimos interpretar de los “eventos” que vivimos. En este caso quiero hablarles de la interpretación que como seres humanos hemos construido alrededor de la palabra “fracaso”. Yo se que a todos nos tiemblan las piernitas y hay gente que literalmente su miedo más grande en la vida es ese: ¡FRACASAR!

¿Pero te has puesto a pensar realmente que significa fracasar? Ok, claro para la mayoría significa “cagarla”. Es ese miedo que tenemos a cagarla. Pero justo en esa oración hay mucho coaching que hacer.

¿Qué es el miedo? 

El miedo es una sensación animal que nos alerta que algo anda mal. Se siente físicamente en el centro de tu estómago y sólo sirve para eso, para avisarnos que hay que estar alertas. Pero como todo, al miedo le podemos dar la interpretación que nosotros queramos y depende de cómo usemos el miedo será el resultado que vamos a crear. Tú puedes usar el miedo como pretexto para no hacer las cosas, para esconderte, hacerte chiquita y JAMÁS tomar acción o puedes usar el miedo como gasolina, como un boost a tus proyectos. En serio, el miedo cuando lo agarras y caminas con el, se convierte en poder. 

Por otro lado, ¿realmente tienes miedo a “cagarla” o más bien tienes miedo a lo que ese resultado podría generar en tu vida? Ejemplo: Que te juzguen, critiquen, a sentirte mal por no haberlo logrado, al rechazo, a perderlo todo…

Puede ser que no tengas miedo a “cagarla” sino al resultado de eso. Aquí es donde se pone todavía más interesante. Ya que aceptas el miedo, hay que usarlo a tu favor y a reinterpretar el fracaso.

El fracaso NO EXISTE 

Cuando tu vas por un objetivo, el que sea, a fuerza habrán precios que vas a tener que pagar. ¿Cómo que? Vas a pagar el precio del tiempo, de estar expuesta a que te critiquen, te juzguen, te rechacen, se rían de ti, que se la vivan queriéndote decir que deberías de hacer esto o aquello. (Típico de los seres humanos, nos damos consejos los unos a los otros, como si fuéramos expertos en el tema y no sólo eso, LES CREEMOS, pero ya haré otro post acerca de esto).

El punto es que cuando decides emprender o tienes una meta, vas a requerir pagar precios, PRECIOS QUE IGUAL PAGARÍAS SI NO TUVIERAS METAS O SUEÑOS O SI TIRARAS LA TOALLA. Así como le digo a mis alumnos, si de cualquier forma vas a pagar precios: ¿por qué mejor no pagar los precios que sí te lleven a crear tus sueños?

¿Cómo el fracaso me puede llevar al éxito? 

Como sociedad hemos visto el tema de “fracasar” como algo malo pero si nunca intentas nada, jamás vas a aprender como SÍ lograrlo. Has visto miles de videos, memes y de speeches motivacionales donde te han dicho que no ha habido un ser humano exitoso, UNO, que no la haya “cagado” 7,000 veces antes de logarlo. Pero, ¿como ven ellos esto? Este fracaso lo ven tan simple como un: “Ya entendí como NO se hace” o “Ahora ya sé por donde caminar” o “Venga, ahora intentare este otro camino”. Dentro de este aprendizaje han perdido fortunas, se han reído de ellos, han pasado noches fatales, llenas de dudas y de tomar decisiones fuertes para sus proyectos, pero NO SE DETIENEN, siguen aprendiendo.

A lo que quiero llegar es que el “cagarla” tiene un regalo enorme: APRENDIZAJE. Darte madrazos, que el negocio no jale, que tus socias/os sean tranzas, todo esto sólo sirve para aprender. Pero mientras tengas pavor a cagarla jamás te vas a arriesgar y si no te arriesgas pues no vas a aprender y si no aprendes, pues ¡bonita vida llena de sueños en cajones vas a tener!

Aviéntate y aprende 

No hay línea directa al éxito, es prueba y error. Quítate de la cabeza que el “fracaso” te podría arruinar, porque ¡NO ES CIERTO! Lo que sí te puede arruinar es que jamás lo hagas, que jamás te arriesgues, que te detengas.

Siempre diré que el cementerio es el lugar más rico (económicamente hablando) porque ahí, están enterrados todos los inventores que les dio miedo arriesgarse, ahí están las bailarinas que se juzgaron tanto que jamás lo intentaron, ahí hay mentes brillantes, doctores, ingenieros, mercadólogas, que tuvieron super bonitas ideas y estaban llenas de miedo a “fracasar”. Lo triste queridas y queridos míos es que no hay garantía de que tu no vayas a acabar ahí, igual. No tenemos el tiempo comprado, ¡APROVECHA QUE ESTAS VIVA! Arriésgate y aprende a interpretar el “fracaso”, úsalo a tu favor y no te detengas. 

Y como se dice en la filosofía de los samurais: “Hay que estar dispuesto a perderlo todo para ganarlo todo”

Nos leemos en la próxima y espero sus comentarios. 

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